VALORES



 

 

 

CARISMA DE LA CONGREGACION

  • “ Configurarnos con Cristo misericordioso a favor de los necesitados como María, en Espíritu de familia”
  • Nuestra institución toma su fuerza dinámica, principalmente, de la clarificación y asimilación de los Valores que se desprenden del evangelio
  • Propicia un ambiente donde pueda madurar la fe, fortalecerse la esperanza y vivir la caridad.
  • Busca constituirse en comunidad de fe, de suerte que todas y cada una de nuestras actitudes, decisiones y orientaciones, irradien el mensaje Evangélico, encarnado en el momento histórico en que vivimos

ESPIRITU DE FAMILIA

  • Nuestro Instituto pretende ayudar a todo el que lo necesita, como deseaba nuestro Padre fundador. Se tiene como primer valor a la persona humana, a quien trata con absoluto respeto a su libertad, buscando que sean personalidades íntegras y auténticas.
  • Promueve relaciones interpersonales de conocimiento, estima, amistad y respeto, que se traducen en un mutuo compromiso de responsabilidad participada y solidaria y conduce a la unión con la Iglesia Universal, propiciando la transformación radical de la persona, fundamento de la transformación social que buscamos.

ESPIRITU DE SERVICIO

  • Fomenta actitudes de colaboración, apertura y solidaridad entre todos los miembros de su Comunidad y hacia su entorno social y así se proyecta hacia la construcción de una sociedad más justa. Atiende en sus alumnos la sensibilización de las necesidades del “otro” y organiza el servicio social y apostólico.
  • Promueve la obra de Cristo ayudando a los hombres a liberarse progresivamente en Él, de sus limitaciones y situaciones de pecado y se mantiene atenta y fiel a las enseñanzas del Papa y de sus pastores locales en materia de Educación y Doctrina.

ESPIRITU MARIANO

  • La fuente de inspiración de nuestro Instituto es “María Inmaculada”, modelo y guía. Ella preside y acompaña todas las obras que emprende. Aprovecha todas las oportunidades para darla a conocer y honrarla, fomentando en sus alumnos la verdadera devoción Mariana, que consiste, sobre todo, en la imitación de sus virtudes, destacando principalmente su disponibilidad, humildad y fidelidad.